sábado, 18 de junio de 2011

La Dictadura Alfa


Hoy he terminado de leer la novela "1984", la última que me quedaba por leer de la "trilogía de las distopías". Es una novela que me ha gustado mucho, y que me ha aportado muchos conceptos nuevos, especialmente el "doblepensar". Después de leer la novela, y comparando con las otras dos de la trilogía ("Fahrenheit 451" y "Un mundo feliz"), las similitudes con nuestra sociedad son tantas, que resulta inevitable pensar que vivimos una dictadura "de facto", aunque nos aseguren que vivimos en un mundo libre y democrático. Estoy seguro que no soy ni el primero ni el último en pensarlo.

Pero si vivimos en una dictadura ¿Quienes son los dictadores? ¿El gobierno? ¿Los grandes empresarios? ¿Los bancos? Los dictadores no se pueden ver, no son reconocibles a simple vista. El dictador no es una persona, es un "sistema", una estructura que por si misma premia a la gente maliciosa, y castiga a la gente con buenas intenciones.

Siempre nos dicen que vivimos en una Sociedad de Consumo. Pero creo que hablar solo de consumismo es quedarse corto. El motor principal de esta sociedad no es el consumismo, es una combinación del Miedo y el Deseo. Todos los habitantes temen por un lado quedarse sin casa y pasar hambre, pero por otro lado desean conseguir todo tipo de placeres: ser los tienen la mejor casa y el mejor coche, los que disfrutan de mejor comida, los que menos esfuerzo hacen, los que más se divierten, o incluso los que se acuestan con más hombres o mujeres, etc. Además, los placeres son cada vez más sofisticados, por lo que paradójicamente, por cada placer obtenido, aparece el miedo a perder ese placer. La combinación Deseo + Miedo acaba siendo muy parecida a una drogadicción.

Los que consiguen cubrir todos esos deseos, y disfrutar cada vez de mejores y más sofisticados placeres, son considerados triunfadores, dominantes, y reconocidos por el resto de habitantes como tales. Yo los llamo: "Los Alfas", como en la novela "Un mundo feliz". Por analogía, las clases inferiores serían los Betas y los Gammas. Los Alfas tienen muchos más derechos y privilegios que los demás, pero esta desigualdad es por lo general aceptada como necesaria e inevitable. Cualquier crítica a los Alfas, se interpreta por la gran masa social como quejas de perdedores: "Pobres Betas y Gammas que no han sido capaces de llegar a Alfas". También es aceptado por lo general, que no todo el mundo puede ser un Alfa. Para que un Alfa tenga su estatus, necesita explotar de una u otra forma a las capas sociales inferiores. Es necesario robar todo el fruto del trabajo de mucha gente, para mantener el estilo de vida de un Alfa, incluso con el nivel tecnológico actual. Es decir, sin Betas ni Gammas, tampoco puede haber Alfas, por lo que solo unos pocos privilegiados pueden llegar a ser Alfas.

¿Por qué, siendo evidente que todos no pueden ser los "dominantes", y que los "dominados" son explotados, la población acepta una sociedad así? Creo tener una respuesta. Básicamente, una persona solo conoce a la gente que le rodea, a su entorno. Todo el mundo vive en una especie de "burbuja de relaciones sociales". Por otro lado, las personas suelen ser tan creídas, que creen ser capaces de estar por encima de todos los de su alrededor, de ser los "dominantes" de su burbuja. En esta ilusión, todos creen que pueden llegar a ser Alfas. Y como todos desean conseguir el máximo de placeres, no solo creen, sino que quieren ser Alfas. Sin embargo, cuando una persona llega a ser dominante, sube su estatus social, rompe sus anteriores relaciones, y se encuentra en un nuevo entorno. Si antes era la persona dominante, ahora tiene que volver a pelear con otros dominantes de su mismo nivel. Este proceso es progresivo, de forma que no suelen convivir en el mismo entorno personas con "dominancias" demasiado dispares. De esta forma, el sueño de ser un Alfa siempre parece alcanzable, y la población se mantiene en un continuo estado de competición, traiciones y desconfianza. Naturalmente, la publicidad consumista potencia esta percepción.



En la pelea por ser un Alfa, las traiciones obtienen su recompensa, ya que los traidores suben de estatus social y no han de temer las represalias de los traicionados, los cuales ya no están en su entorno. Por esta misma razón, las cooperaciones, están penalizadas, y los cooperadores acaban siendo "perdedores".

A este sistema que he descrito, esta dictadura "de facto", es a lo que llamo la "Dictadura Alfa". La propia existencia de los Alfas, es un perjuicio al resto de la población, ya que como he explicado antes, es imposible que una persona desarrolle la cantidad de trabajo necesaria para mantener el estilo de vida Alfa, así que tienen que explotar a los demás. De hecho, podríamos decir que en nuestra sociedad existen unos pocos Max Alfa, súper Alfas que están por encima de todos los demás Alfas con mucha diferencia. Son los propietarios de las grandes multinacionales, los jefes de estado, los jefes de las grandes corporaciones. Como mucho, habrá unos 500 Max Alfa en toda la Tierra. Y una vez más, que nadie piense que son Max Alfa gracias a su esfuerzo y trabajo. Al contrario, deben su estatus social no solo a que han explotado, sino a que sus antepasados, y ellos mismos, han humillado, robado, esclavizado y asesinado al resto de la población, siempre que lo han necesitado para conseguir sus fines. Y lo siguen haciendo.

Desgraciadamente, la Dictadura Alfa es una dictadura aceptada a nivel cultural por toda la población. Es posible observarla incluso en Twitter, donde algo que debería ser un entretenimiento, muchos intentan convertirlo en una competición por ver quien tiene más seguidores e influencia. Lo peor, es que aquellas personas que declaran estar a favor de la igualdad social, también aceptan esta dictadura tácitamente. Como por ejemplo, en cualquiera de esos partidos supuestamente de izquierdas, donde nadie pone en duda que un concejal debe cobrar un buen sueldo, pero en cambio los militantes que mantienen a ese concejal en su cargo, colaboran voluntariamente y gratis. O directamente en nuestra "Democracia", donde en realidad el pueblo no escoge a sus representantes, sino que escoge a los Alfas que los dominarán.

2 ⚓:

Fiaca dijo...

Me recuerda mucho a las teorías de Marx, que las estudié más a fondo hace poco para economía. Es una pena que por razones políticas muchos no quieran ni escuchar un poco lo que decía, porque "acertadísimo" sabe a poco para describir algunos de sus pensamientos.

La conclusión a la que llegué, es que los capítalistas/alfa, obviamente chupasangres que viven del resto, llegados a un extremo son malvados por defecto. Sino voluntariamente, por negligencia, por no darse cuenta de lo que están haciendo.

Que no tiene sentido esa imagen del multimillonario buenito y divertido que se gasta unos millones para un parque de diversiones sólo para sus amigos. Obvio que es permisible en la ficción, más en la comedia, pero si nos ponemos a pensar en lo que implica eso, en todo el trabajo de otras personas usado para un capricho inútil... la verdad da asco.

Aclaro, no soy partidario total del comunismo con cosas como la abolición de la propiedad privada (porque pecaría de idealista y de hipócrita). Estar acomodado económicamente no es ser tirano, creo que hay un punto medio, y a lo que me refería arriba es a la gente que hace un octavo del trabajo que el promedio y sin embargo obtiene 8000 veces la recompensa.

Rodaimos dijo...

Estoy de acuerdo contigo con que se parece mucho a la teoría de Marx. Yo también lo he leído y creo que describe muy bien como funciona el capitalismo. Sin embargo, creo que Marx es demasiado materialista. Plantea el problema de las desigualdades sociales como una cuestión económica, como el producto de la concentración de los medios de producción en manos de unos pocos. Pero lo que yo planteo es que además de ser un problema económico, es un problema cultural, de lavado de cerebro de la población. Es verdad que el monopolio de los medios de producción provoca desigualdades. Pero esas desigualdades aparecen también en otras situaciones, por ejemplo cuando se colectiviza un medio de producción y unos pocos intentan convertirse en "jefecillos" para controlar al resto.

Por otro lado, creo que siempre se ha dicho la palabra "comunismo" a la ligera. Porque si bien Marx hizo un estudio exhaustivo del Capitalismo, nunca llegó a desarrollar ideológicamente como debería ser la sociedad que superara al Capitalismo. Al fin y al cabo, él pensaba que el Capitalismo se derrumbaría por los propios fallos del sistema. Por tanto, todas las formas de gobierno pretendidamente "comunistas", son interpretaciones hechas por otras personas, pero que nunca han tenido el rigor de las teorías de Marx.

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