La primera operación es #OpCorrupción, de Anonymous México. Allí, Anonymous se está enfrentando a la mafia de la droga. Desgraciadamente, algunos incluso lo han pagado con la vida. El enemigo no es una ministra antipática. Son unos tipos que asesinan y descuartizan a quien se le opone con motosierras.
La segunda operación que he visto es #OpDarknet, una operación en contra de los nidos de pedófilos en la "darknet". La darknet son las redes de anónimato que ya he mencionado aquí en varias ocasiones: Tor, I2P y Freenet. Aunque parece que de momento se han centrado en la red Tor. En este caso no es que los miembros de Anonymous se jueguen la vida, pero sí he de reconocer que como hackers están demostrando una creatividad que va mucho más allá de los "defaces" y los "LOIC".
Puede parecer un poco paradójico que Anonymous, que supuestamente defiende la privacidad y la libertad de información, ataque la privacidad de los pedófilos. Sin embargo, los que hemos investigado el tema de la darknet, tenemos la sensación de que se hace la vista gorda a la pedofilía por parte de los gobiernos, para que el resto de usuarios no se atreva a navegar por la darknet.
Ahora, Anonymous debe aprender formas de hacer circular la información de forma segura. Naturalmente, esa es la parte más difícil. Por otro lado, es significativo el hecho de que Anonymous está dejando de atacar a "los gobiernos", para atacar a colectivos de delincuentes reconocidos por la policía. Eso puede ser debido, en parte, a la sensación con la que muchos nos hemos quedado, de que los gobiernos son intoncables con nuestros medios actuales. Sumado al fiasco de Wikileaks, que al final, ha resultado ser una trampa mediática para justificar la invasión de Libia.




