Dos eventos recientes me han hecho plantearme algunas cuestiones. En primer lugar, el triunfo de Izquierda Unida en Andalucía, que ha subido considerablemente en votos, mientras que PP y PSOE han perdido una gran cantidad. IU ha conseguido pasar de obtener 6 diputados en 2008, a tener 12, y se ha convertido en "llave de gobierno". Esto ha generado mucho debate sobre lo que debería hacer IU ahora. Y en ese debate se puede ver que, mientras que ha mejorado sus resultados electorales, todavía hay muchos aspectos en los que hay que trabajar a fondo. Como la manipulación informativa a la que nos someten los medios, o las fricciones que otros intentan provocar dentro de la propia militancia. Del mismo modo, el éxito de la Huelga General del jueves, también estuvo acompañado de sus sombras. Y es que a pesar de la buena voluntad que han puesto muchos trabajadores, ha quedado patente la erosión que han sufrido los sindicatos durante años.
A mi entender, un problema esencial es que en los dos casos, tanto IU como los sindicatos se han "debilitado" con el paso del tiempo. No porque lo hayan hecho mal en sus respectivos campos, sino porque se han centrado demasiado en conseguir un tipo de fuerza concreta. Nadie puede negar que tanto IU como los sindicatos han conseguido fortalecerse desde que comenzó la "Dictadura de los Mercados", pero IU siempre se ha centrado en el ámbito político y social, y a los sindicatos solo les ha importado el ámbito sindical. Es, en definitiva, un problema de poder.
A primera vista, hablar de poder desde la izquierda, nos suele traer la imagen de grandes manifestaciones para exigir al gobierno esto o aquello. Pero eso son solo demostraciones de fuerza, y no bastan por si mismas para conseguir objetivos. Analizando con un poco de profundidad, se puede ver que existen muchos tipos de poder, y que todos son necesarios a la hora de conseguir nuestros objetivos como organización de izquierdas. He llegado a la conclusión de que los principales tipos de poder son estos:
- Poder político: Representación en las administraciones y capacidad de tomar decisiones.
- Poder sindical: Tener la confianza de los trabajadores y capacidad para negociar y decidir en cuestiones laborales.
- Poder social: Tener la confianza de la ciudadanía y capacidad para movilizar la sociedad. Que la ciudadanía perciba que la existencia de esa organización es beneficiosa para la sociedad.
- Poder de cohesión: Democracia interna, comunicación interna, transparencia interna, cohesión. Que los miembros de la organización tengan espíritu de grupo, estén satisfechos con el funcionamiento de la organización y que quieran mejorar la organización por iniciativa propia.
- Poder de comunicación: Capacidad para hacer llegar mensajes e informar a la ciudadanía.
- Poder de conocimiento y acceso a la información: Capacidad para acceder a la información. Nivel formativo de la militancia.
- Poder legal: Poder hacer uso de las normas y defenderse mediante el conocimiento de la ley, la disposición de abogados y todo lo relacionado con la seguridad jurídica.
- Poder económico: Disposición de dinero y recursos. Propiedad de los bienes materiales, medios de producción, etc.
Creo que ahora que estamos viviendo el comienzo de una nueva etapa, y que la existencia de una Lucha de Clases es más evidente que nunca, es un buen momento para hacer inventario. Sería un buen ejercicio de poner los pies en el suelo, el hacer un análisis realista de cual es nuestro poder real en cada uno de los ámbitos que he mencionado antes. Y una vez detectadas cuales son nuestras carencias, ponernos a trabajar para cubrirlas, con imaginación, creatividad, y voluntad de mejorar.






